Sábado de cuarentena

He estado un poco alejado de acá por qué, al igual que todo el planeta, esto nos tomó a todos por sorpresa. Todos los planes de ciclismo cambiaron, mas bien se cancelaron. Pero no vengo a hablar acerca de que ejercicios hacer, ni de como acomodar nuestras dietas por que yo no soy profesional en ese campo. Tampoco les voy a dar estadísticas, ni indicaciones de como lavarse las manos y cosas de ese tipo. Les voy a comentar como fue mi sábado de cuarentena.

Durante la semana, hablé con Cristian para rodar virtualmente. Logre poder conectar los sensores de cadencia y velocidad a zwift y estaba listo. Cristian me comentó de un fondo que estaba organizando la gente de 226ers, con un en vivo de Leo Chacón. Me inscribí en el grupo B (90kms).

5:30 am alarma como de costumbre, la rodada empezaba a las 6:10am. Bajo la compu, el cel y los cargadores.

6:00 am me monto a la bici, empiezo a rodar para conectar los sensores a la compu(aparentemente tengo que hacer el “pairing” cada vez que voy a usar la aplicación. Zwift no los está reconociendo esta vez. Reinicio el app, misma historia. Reinicio la compu, misma historia. Soy nuevo en zwift, solo la he usado 2 veces, y en ambas ocasiones los sensores se conectaron perfectamente. Lo único diferente en este caso era que estaba usando la banda para el monitor cardíaco (honestamente no se si causó interferencia o que fue, tocará investigar). Pasé 15 mins intentando y no lo logré. Igual ya tenía en mente que iba a rodar casi 3 horas, entonces seguimos con ese plan.

La semana pasada, Lulo, decidió hacer 100kms en rodillo, en ese momento pensé que era un abuso, así es el, se pone ese tipo de retos por salud mental (palabras de el). Cuando llevaba 1:18, llevaba 50 kms. Entonces empezó el momento de ponerse creativo. Aprovechando el abundante uso de redes sociales hoy en día, hice una encuesta a ver quien apoyaba la idea de hacer los 100 kms. La respuesta fue muy positiva (claro, ninguno de los que contesto iba a estar pedaleando en rodillo por quien sabe cuantas horas). Y así, fue como empezó la odisea para completar los 100 kms en rodillo.

Tuve una gran compañía durante toda la travesía. Netflix, para ser mas específico, The Ozark (buenísima). Vi dos capítulos completos durante el trayecto, lo cual hicieron todo el viaje mucho mas ameno. Estas maravillas tecnológicas de hoy en día, de verdad que han hecho de este encierro algo muchísimo menos aburrido.

Igual, tuve una asistencia de lujo. Mi madre y mi padre, pasadas hora y medio del “recorrido” me ayudaron cambiando las botellas y con comida. Si, estoy en la casa de mis padres durante esta cuarentena, para ayudarlos a ellos y no volverme loco solo allá en la playa.

Se logró la meta, los 100 kms, 2:30 pedaleando en rodillo, 3 botellas con hidratante, medio mango, una galleta y un par de pastillas de sal.

Por ahí de las 10:30 am desayuné, y a las 12:30 pm almorcé, para luego caer en un sueño profundo hasta las 2:00 pm.

Por ahí de las 2:20pm, me fui a sentar con mi papa y hablamos bastante rato, hablamos del clima, de sus tiempos de comerciante y de como le hubiera afectado esto si estuviera con el negocio en este momento, el se retiró hace bastantes años.

Eran pasadas las 3:30 pm y le había prometido a mi mamá ponerle el show de Hernán Jimenez “Se Despichó Tere” ninguno de los 2 lo habíamos visto. Con un cafecito en mano, empezamos a ver el stand up. Mi papá llegaba y se iba a ratos, no suele ver cosas en televisión completas, siempre las ve a pedacitos.

A las 5 pm ellos se pusieron a ver la misa del día por TV. Yo me fuí a leer.

Minutos antes de las 7pm, cenamos. Y a las 8pm le puse a mi mamá “The Two Popes” se la había prometido también hace días.

Si bien es cierto no hay nada extraordinario en lo que hice ese día. En otras circunstancias, hubiera sido un día bastante aburrido, pero me imagino que para muchos fue una rutina similar.

Pero en realidad fue todo lo contrario para mi. Muchas veces damos por sentado las cosas que tenemos a mano, y esta situación que esta viviendo el planeta nos ha abierto los ojos para darnos cuenta de todo eso. Aprovechemos el tiempo en compartir con los que tenemos a la par, en hacer video llamadas, en leer, en arreglar la casa, en encontrar la grandeza en las cosas mas sencillas, pero principalmente en cuidarnos nosotros y a los que mas queremos. Compartamos cosas positivas, en este momento es lo que mas necesitamos. De esta salimos haciendo caso y quedándonos en casa.

Un día a la vez…

ELENGA

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