La vez que armé una bicicleta.

Hace unos cuantos añitos atrás, en mi época universitaria, solía a salir mucho en el barrio, había una esquina que frecuentábamos un grupo de compas. Pasábamos horas hablando tonteras y esa era la dinámica de prácticamente todos los días. Los fines de semana solíamos ir a mejenguear a un play que había cerca y pasábamos todo el día ahí.

En mis intentos de minimizar los tiempos de traslados, se me ocurrió restaurar y personalizar mi primera bicicleta. La bicicleta que me regalaron mis padres cuando tenia 10 años. Me recuerdo como si fuera ayer, eran 2 iguales una para mi hermano y otra para mi. La de mi hermano era azul y la mía roja. Lo particular de ambas bicicletas (eran iguales) es que tenían unas platinas en los tirantes inferiores traseros, para poder transportar gente. Y adelante tenia unos tubos a la mitad de la horquilla con el mismo propósito (no muy seguro, pero esa era la intención).

Cuando saque la bici de su escondite, estaba bien maltratada por el tiempo. El herrumbre y el polvo le habían pasado la factura. Decidí desarmarla toda y revisar su estado. Una vez desarmada, el daño era bastante a nivel estético, mecánicamente había que cambiarle ciertas piezas pero no era tan grave el asunto.

El día siguiente fui al ciclo en el centro de Desamparados, pregunté cuanto valía pintar un marco y con una lista de piezas que necesitaba hice un presupuesto de mas o menos cuanto iba a costar tenerla lista para rodar, al menos con todos los componentes que traía. En la tarde lleve el marco para que lo pintaran y varios días después pude comprar las piezas que necesitaba para tenerla lista.

En ese momento, no era tan accesible youtube para ver videos, entonces la mayoría era prueba y error. Pasaron aproximadamente 15 días y la bicicleta estaba armada y lista para salir a rodar. Rodaba perfecto, pero algo hacía falta. Ya sabía como armar y desarmar una bicicleta y sabía que podía cambiarle piezas, y ahí empezó la idea de armar la bicicleta a mi gusto.

Tenía un amigo que andaba en una Haro amarilla, un chuzo de bicicleta, pero fuera de mi alcance económico. Para ese entonces Haro era el que le daba las bicicletas a Dave Mirra (crack del BMX). Siempre me gusto la marca y admiraba a Dave en ese entonces. Este amigo andaba unos aros negro, desde carajillo tengo una obsesión con los aros negros que he trasladado a mis carros también. Este compa, un día en quema (asumo) me dice que me los vende en 10 mil colones, los aros. Le dije que me diera una semana y yo conseguía el dinero y así fue, la semana siguiente tenia los aros negros que quería. Lo particular de los aros eran los rayos. Adelante eran rayos rectos y atrás eran cruzados. Después me di cuenta que los aros eran bastante buenos, y esa técnica de los rayos era para tener el aro trasero mas reforzado, es el aro que lleva mas impacto cuando se salta.

Mis constantes visitas al ciclo a comprar cosas siempre dedicaba unos 10 mins admirando una manivela. Una Haro, Dave Mirra, negra, pequeña y liviana. El problema era que el spander que tenía no servía para esa manivela, entonces tenía que invertir en eso también. Tiempo después, otro amigo tenía un spander de una marca  (no me acuerdo el nombre) que era de la familia Haro. El compa me hizo precio amigo y lo compre. Ya tenía el spander, ahora tenía que ajustar para la manivela.

Tuve que ahorrar un par de meses para poder comprar la manivela. Ya con la manivela, y el spander la bicicleta cambio bastante, pero se veía raro. La horquilla con sus tubos atravesados no le daban un estilo BMX propio a la bicicleta. Y ahí sirgió la idea de una horquilla nueva. Otro mes mas de ahorro y logre comprar una horquilla plateada, mas gruesa, de aluminio, mas liviana. Ahora si parecía una bicicleta de BMX.

Ahora si, estaba la bicicleta lista, pero se veía triste, vacía, aburrida y ahí es donde la magia de las calcomanías hacen milagros. Compre un kit de stickers Haro y de repente, la bicicleta de hierro, con horquilla de aluminio, paso a ser un portón recién pintado a una Haro de stickers. Era otra bicicleta completamente diferente, varias veces pasaba por una Haro original, pero mi ética de constructor amateur no me dejaba mentir.

Durante todo el proceso hubo ciertas piezas que se montaron. V-brake trasero, rotor adelante, pedales un poquito mas livianos, puños, manillas de freno, asiento. Lo único original que quedo en la bicicleta fue el marco, el juego de centro y el tubo del asiento, todo lo demás era nuevo (para la bicicleta, algunas cosas eran de segunda).

Tenía una semana de andar con la bicicleta como siempre la había querido. Ya estaba contento y ya había decidido no hacerle ningún otro cambio. Un fin de semana, antes de empezar la mejenga, necesitábamos una aguja para inflar la bola, en mi casa habían agujas, entonces me fui a traer una. Llegue a mi casa, deje la bici en la cochera, fui por la aguja, aproveche para ir al baño y cuando iba saliendo, mi bicicleta no estaba. Resulta que alguien en mi casa fue a la pulpería, dejó el portón entre abierto y la bicicleta quedo a la vista de un ratero que casualmente paso por ahí, la vio y el resto es historia.

Pero ahí no queda la historia, una semana después, iba para la U en bus, cuando veo a un par de carajillos que iban con mi bicicleta, le grite al chofer que me parara, que necesitaba bajar pero no me hizo caso, me baje en la siguiente parada, a 600 mts donde vi a los carajillos, pero fue en vano, ya no estaban. Esa fue la última vez que vi la bicicleta soñada y que logre armar. Al menos pude disfrutarla una semana y aprendí como se arma y desarma una bicicleta.

ELENGA

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